Lo que sienten las juventudes de la 9
Actualizado: hace 4 horas
¿Qué sentimos cuando algo nos molesta, nos alegra o nos preocupa? ¿Cómo reconocemos una emoción y de qué manera la expresamos?
A veces, la rabia aparece antes de encontrar las palabras para explicar qué nos pasa. Otras veces, cuesta identificar lo que sentimos o entender por qué ciertas situaciones nos afectan de una manera particular. Estas experiencias hacen parte de la vida cotidiana y también de la forma en que nos relacionamos con quienes nos rodean.
En la Comuna 9, estas preguntas hicieron parte de “Narrativas juveniles para la vida”, una iniciativa de Vive la 9 en el marco de la propuesta ganadora de Territorios que Inspiran 2026. A través de este proceso con estudiantes de cuatro instituciones educativas, nos acercamos a sus experiencias para conocer cómo reconocen y expresan sus emociones.
Para Kevin Stiven Pino Mosquera, estudiante de décimo de la Institución Educativa Federico Ozanam, una de las reflexiones más importantes tiene que ver con la rapidez con la que podemos reaccionar ante una emoción. “Esta actividad me deja ver que todas las personas vemos y sentimos de diferentes maneras y que tenemos que aprender a manejar la emoción acorde a la situación”, explica.
Kevin resume esta idea con una frase que reconoce en las formas de actuar de muchos jóvenes: “Nosotros somos muy de: lo sentí, lo pensé y lo hice, pero debemos llevar un mejor control de eso”.

Entre sentir una emoción y responder a ella existe la posibilidad de hacer una pausa, reconocer qué nos está pasando y decidir cómo queremos actuar. Susana Arias, psicóloga clínica que acompañó las conversaciones durante el proceso, también destacó que cada persona experimenta las emociones de manera diferente y que identificarlas es un primer paso para aprender a gestionarlas.
Para María Camila Zapata, también estudiante de décimo de la Institución Educativa Federico Ozanam, una de las dificultades está en encontrar la manera de comunicar lo que siente. “A veces no encontramos la manera adecuada de expresar lo que sentimos con los demás y actuamos con rabia, con palabras groseras, por ejemplo, o muchas veces no sabemos identificar lo que sentimos”, cuenta.

Su reflexión muestra cómo aquello que sentimos puede influir en nuestras relaciones. No siempre encontramos las palabras para explicar lo que nos pasa y, en ocasiones, terminamos expresándolo de una manera distinta a la que quisiéramos.
La conversación sobre las emociones también se relacionó con la manera en que los estudiantes imaginan su futuro. Para María Camila, construir su proyecto de vida fue una oportunidad para pensar en sus decisiones y en el entorno que quiere transformar.
“Me sentí muy bien haciendo mi proyecto de vida porque supe identificar lo que era bueno para mi futuro, lo que debo cambiar, lo que debo mejorar y cómo debo mejorar mi entorno para que esto me ayude en un futuro para mí y para las personas que me rodean”, expresa.
Las experiencias de Kevin y María Camila permiten acercarnos a algunas de las preguntas que atraviesan la vida de las juventudes de la Comuna 9. Reconocer lo que sentimos, encontrar formas de expresarlo y comprender cómo influye en nuestras decisiones también hace parte de construir bienestar.






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