Buen Comienzo: cuando el cuidado se construye desde la primera infancia
- Periódico Vive La 9

- hace 6 días
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En Medellín, cuidar a la niñez es una apuesta que se construye todos los días. Así lo demuestran las más de 25.000 niñas, niños, mujeres gestantes y lactantes que actualmente están matriculados en los programas de Buen Comienzo, reafirmando la confianza de las familias en una estrategia que acompaña, protege y fortalece el desarrollo integral desde los primeros años de vida.
Buen Comienzo no es solo un programa de atención: es una red de cuidado que llega a los hogares de la ciudad a través de diferentes modalidades, pensadas para responder a las realidades de cada familia. Su propósito es claro: garantizar el goce efectivo de los derechos de la primera infancia, promover entornos protectores y brindar acompañamiento continuo en una etapa clave del desarrollo humano.
La modalidad institucional atiende a niñas y niños de 0 a 5 años en centros y jardines infantiles ubicados en las 16 comunas y los cinco corregimientos de Medellín. Allí, la atención va más allá del cuidado diario: incluye procesos pedagógicos, nutrición adecuada, acompañamiento psicosocial y entornos seguros que favorecen el aprendizaje, el juego y el bienestar.
Por su parte, la modalidad familiar acompaña a mujeres gestantes y lactantes, así como a niñas, niños y sus cuidadores, fortaleciendo las capacidades del hogar como primer entorno protector. Este acompañamiento reconoce que el desarrollo infantil comienza desde el embarazo y se construye en la cotidianidad, con vínculos, afecto y orientación oportuna.
Además, Buen Comienzo integra programas estratégicos que responden a necesidades específicas de la ciudad. Nutrir para Sanar, Sanar para Crecer está enfocado en la reducción del hambre y el riesgo de desnutrición en la primera infancia, mientras que Buen Comienzo 365 extiende el acompañamiento a fines de semana y recesos, garantizando la entrega de paquetes alimentarios y continuidad en la atención incluso cuando no hay jornada regular.
Un aspecto clave de esta estrategia es que las matrículas permanecen abiertas durante todo el año, lo que permite que más familias puedan acceder a los servicios cuando lo necesiten, sin barreras ni tiempos limitados. Esta apertura refuerza el compromiso de la ciudad con una atención integral, flexible y cercana a las realidades de los hogares.
Buen Comienzo representa una convicción profunda: invertir en la primera infancia es invertir en el presente y el futuro de Medellín. Cada niña y niño acompañado, cada familia fortalecida y cada derecho garantizado es una apuesta por una ciudad más equitativa, más humana y más consciente de que el cuidado empieza desde el comienzo.







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